“Tu proyecto de la 2.5 GHz tiene méritos propios, pero si recontratas a la periodista, tu proyecto se lo lleva la chingada”.
Eran las siete y media de la noche
del 6 de febrero de 2011.
Javier Lozano, entonces secretario de
Trabajo de Felipe Calderón, se había reunido con el director de MVS, Joaquín
Vargas, en la casa de un amigo mutuo, para lanzar la amenaza.
Y es que el viernes previo, el 4 de
febrero, aunque no se había hecho público, los directivos de MVS decidieron que
ése había sido el último día del programa Aristegui Noticias.
La exigencia venía directamente de
Los Pinos porque en el noticiero del viernes, la periodista preguntó al aire:
“¿Tiene o no problemas de alcoholismo el presidente?”.
El relato no es ficción. Lo hizo de
voz propia el presidente de MVS, Joaquín Vargas, en la conferencia de prensa
que dio ayer por la mañana para defenderse del retiro unilateral que hizo el
gobierno de la concesión de la banda de 2.5 GHz
El concesionario desenmascaró lo que
considera un chantaje del gobierno de Calderón al canjearle la ratificación del
espectro a cambio de silenciar a Carmen Aristegui.
