El Partido Revolucionario Institucional justifica haber guardado silencio y negar cualquier vínculo con Banca Monex durante la campaña presidencial y en los días posteriores a la pasada elección del 1 de julio, simplemente porque la autoridad no le requirió pronunciarse sobre el tema.
Para el presidente del PRI, Pedro Joaquín Coldwell, la omisión es válida, pues para eso está la etapa de las denuncias electorales. Antes, nada, ni la ética, los podía obligar a abrir la boca.
Y no lo hicieron.